EMI, MADRID

Después de trabajar por todo el mundo, Rubén Hernández Mosquera se planteó establecerse en Barcelona o Madrid. Finalmente, eligió la capital española, donde había pasado más tiempo y había creado un círculo de amistades más amplio. Se instaló en Moncloa, un barrio animado donde generaciones de estudiantes aportan energía a un tradicional barrio madrileño de iglesias señoriales, elegantes residencias y calles bulliciosas; hasta el momento en que se atraviesan las puertas de EMI, donde el mundo exterior simplemente se desvanece.

Rubén llevaba tiempo imaginando el elemento que definiría el restaurante: una gran barra donde pudiera suceder todo. Es un espacio que encaja a la perfección con Miguel Ángel Millán, elegido Mejor Sumiller del Mundo 2023 por 50 Best y, más recientemente, distinguido en Tenerife como Guardián del Vino. Su particular manera de entender el servicio consiste en dejar sobre la mesa todas las copas de vino del maridaje, invitando a los comensales a volver a probar cada una de ellas y apreciar cómo los vinos evolucionan con el paso del tiempo.

La cocina es el resultado de toda la trayectoria culinaria de Rubén. Se inspira, entre otras, en las tradiciones española, norteamericana y coreana, pero las combina para crear una personalidad completamente propia.

En EMI se respira una sensación de calma tan profunda que nadie quiere marcharse. No es un lugar para comer con prisas. Se invita a los comensales a escuchar las explicaciones de la cocina, seguir las historias que hay detrás de cada vino y disfrutar de la experiencia a su propio ritmo. El nombre del restaurante rinde homenaje a un recuerdo muy querido. En la chaquetilla de chef de Millán, dos alas de ángel son un discreto recordatorio de aquella historia.

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